Canción de queja de la muchacha

¡Ah, cuánto abril,
tan sin aviso de venir!
¡Cuánta fiebre
temblando en el aire verde!
Una nueva tristeza
me crece por las venas.
¿Para qué sirven
los pámpanos y las adelfas?

¡Tanto suspiro
que me sube de los abismos!
¡Qué desmayo
del vuelco de mí del año!
En los ojos las nubes
de blancas se me aburren.
¿Quién me destempla
las cuerdas de la pesadumbre?

Ah, no eres tú
la causa de esta lasitud.
No es tu falta
la falta que me anonada.
¿No eras tú el que decías
que causas son mentiras?
¿Voy a ti a echarte
la culpa de mi fatiguilla?

No, tú no eres
abril ni el vaho que me vence.
No te quiero
ni llamo 'tú' a mí veneno.
Es que duele más esto
cuando hace tan buen tiempo;
y amor de nadie,
y sola yo de amor me muero.




(poema inédito)

 
   


Zamora, 1926. Lingüista y ex-Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Madrid. Cursó estudios de Filología clásica en la Universidad de Salamanca, doctorándose con una tesis sobre Prosodia y Métrica antiguas. Catedrático de Instituto desde 1951 y Profesor de Universidad desde 1953, ganó la cátedra de Filología Latina de la Universidad de Madrid en 1964, siendo destituido de la misma tras los incidentes universitarios de febrero de 1965. Profundo conocedor de las lenguas antiguas, ha publicado traducciones de Jenofonte y otros clásicos griegos y latinos, distinguiéndose por su preocupación por los problemas del lenguaje y sus relaciones con la sociedad.
Ha obtenido el Premio Nacional de Literatura 1990 y el Premio Nacional de Literatura Drámatica 1999.