La ley del cuadrilátero

me sacaba seis años. era un poco abusón.
un poco mucho: sé cuando va a cambiar el tiempo
porque empieza a dolerme el hombro izquierdo.

una mañana le sorprendió mi padre:

como te vuelva a ver PEGÁNDOLE,
los puñetazos te los devuelvo yo.
a mi hijo no le pone la mano encima
NADIE MÁS QUE YO, procura no olvidarlo.

después de eso, los puñetazos cesaron,
pero a mí aún me llevaría algunos años más
entender una verdad tan simple como ésta:

no te pegan porque hayas hecho nada malo,

te PEGAN porque no puedes devolver los golpes
ni tienes a nadie
que los devuelva por ti.


biografía