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A David
No podrás conocer
el corazón de tu hermano
hasta que no recurras a él
cuando te hayes en la miseria.
Amenope, s. XV a. de C.
Otros pueblos han hallado el medio de convertir a sus enemigos muertos
en amigos,
guardianes y protectores. Este medio consiste en tratar con todo cariño
las cabezas cortadas.
Sigmud Freud, "Tótem y tabú"
Por tanto las riquezas que habrán adquirido, y las que habrán
reservado,
llevaránlas al torrente de los sauces.
Isaías, 15:7
Conocerte supuso el recobrar la sangre.
Aunque fuera sólo para casi perderla.
Contoneo de muchos y hombros vacilantes.
La palabra vana de Moab, soberbia de martillo.
Conocerte fue Blake, fue
Jean-Arthur, fue temerme el misterio de lo pequeño aéreo.
Así quisiste hollar lo deshuesado.
Te recuerdo The island de Aldous Huxley,
Profetizo tu vía: siempre que algún Picasso
Crezca cerca, o algún Pushkin, intentarás
Matarlo como a insecto.
Los huesos se yerguen con el odio,
La carne muere, el músculo se afloja,
Mas canta para siempre el esternón.
¿Qué sientes
Tú
Qué Amor?
Eres primario. Rojo
Como una bala ciega. La prehistoria
Destierra las formas de lo antiguo:
Las formas gigantescas, el hombre
Rudo, el salvaje maxíleo,
Las aves monumentos. Eres del reino
De las almas enanas. Tu orgullo deja ciego
Tu espíritu aterido, tus ojos pavorizan
Un espejo rizado. Si limpio tú
Murieras. Quizá humildad doliere
A tu culturaleza. ¿Qué artista, qué miseria
De ser o res que huyendo ante la angustia ajena?
¿Qué artista hiciera aquello?
Tú suenas como Wordsworth. Sólo hermosea
El nombre. Mientras el Taylor Coleridge,
El bueno, el santo Sam, machacando su pathos;
Sobredosis de albatros.
La palabra no merece ni la lástima.
Si supieras, los otros. Si respetaras algo
El ánima extranjera. Si limpio tú
Murieras. Reencontrarías plexos.
No puedes amistar, saeta sola.
Soy un caballo gualdo, mi ángel
Me ha abrasado el corazón, mi lengua
Sierpe lanza zulos de ponzoña
Contra los que no sirven
Ni para levantar un hombro herido.
Aquí, guerreros. Biselando asambleas
En las cumbres las brisas y riendo
Por nada. Llorar por el vacío de cientos
No es posible. Hablemos francamente.
Nuestro deber sagrado arranca lágrimas.
Así podemos distinguir a los que Existen.
La molicie del alma es egoísmo puro.
¿Trabajar por los otros?
Carnero entretenido que remolina el viento.
Acústica ladina.
Aitor, mi amigo. De nuevo un hombre honesto
De vocación sincera, transparente, amable
En su sentido puro, ya había adivinado
Tu endina condición. "El hombre de espectáculo
Vacío". El hombre mudo. El abrazo sin ojos.
Poetas, muchos. Si supieras. Los buenos.
Ni digno de lavarles los tobillos.
Ellos me consideran, cabriolan, planean
Cada día un asalto a los cabrones
Que injustician. Ellos me hermanan, punzan
Mi enfebrecido pulso. Cuando yo esté en el valle
Que llamee, ¿llorarás, bruto? Cuando yo esté
En la cima rodeado de roles eternos,
¿qué rezarás entonces?
Ah, niños que juegan con las esquinas
De un cubo de piedra blanda.
Ah, invidentes atiresiados.
Proféticos cangrejos, ¿qué haréis
Por este mundo? ¿Cómo encantar
La roca si nulos de sufrir con el que sufre?
Sólo espero que al fin, cuando la lucha,
Atraveséis el sesgo de los olvidados.
Que sobreviento recto te desdisfrace.
La debilidad es la fuerza del hombre.
Amor es mi fuerza y yo alabo a Amor.
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