Cuando el invierno se convierte en un costurero
que repara desgarros, jirones, cicatrices y sietes
ya no ordeno el tiempo contigo.
Sin embargo, me sigues explicando que la vida,
tu vida,
no siempre respeta el margen izquierdo
y que aún te sacude el frío de un noviembre tirano.

Cuando amanece allí, en la isla,
yo ya no estoy y dejo de ser.
Pero tú buscas en el arte de la tristeza
la convicción de que lo inhóspito -sin serlo-
también es una forma digna de vivir.

Y aunque resulte extraño
aguardo este urgente duelo de números
que viaja sobre raíles.
Y me preguntas que cómo estoy,
que si conservo esa trágica y sensual identidad
más propia del tango que de la vida.


biografía
(de La voz impostada, obra inédita)